Atravesando el Fuego y el Hielo Parte I

Recuerdo la vida antes de Shadowville, antes de que Union City cayera en las manos del crimen y la corrupción, si, entiendo que puedan estar hartos de este hecho, pero que les podemos decir, es la verdad. 

Mi hermano y yo provenimos de Noruega, parte de las naciones cuyo invierno es eterno, un lugar agradable para vivir, el único problema es que no hay mucho que hacer y a veces la rutina se vuelve monótona, claro, puedes ir a otros lados, pero siempre regresas al mismo punto, y cuando escuchamos que una nueva ciudad estaba por levantarse, que sería el referente de la paz entre naciones, sabíamos que era la oportunidad que necesitábamos para salir de la monotonía. 

— Oye Ivar, has escuchado de Unión City. 

— ¿Unión City?, no. 

— Escuche que es una ciudad nueva que están construyendo en alguna parte del mundo, algo así como la ciudad que será el Símbolo de la Paz entre las naciones. 

— ¿Qué estás pensando Toshiro? 

— Porque no aprovechamos nuestros recursos y creamos una compañía nueva en esa ciudad. 

— No lo sé, tenemos que pensarlo muy bien. 

— ¡Vamos, la vida es un riesgo hermano! 

— Deberías dejar de ver tantas películas. 

— Eres algo aburrido Ivar. 

— Está bien, supongamos que vamos a Unión City, ¿Cómo vamos a vivir? ¿Qué tipo de negocio tienes en mente que a largo plazo nos brinde estabilidad económica? 

— No lo sé, con el tiempo lo averiguaremos. 

— Eso no se me hace prudente. 

— No soy el único que puede dar todas las ideas, tú también aporta algo, Ivar. Creo que ya sé que podemos hacer. 

— Ah, ¿sí? 

— Si, construiremos un Cine. 

— ¿¡Un Cine!?¿¡Crees que sea rentable!? 

— Si, bueno primero hay que investigar los costos del terreno en esa ciudad, aprovechamos la constructora que Okāsan nos dejó a cargo para reducir un poco los gastos de construcción y en menos de un año, tenemos nuestro primer cine. 

— Es lo más costoso que he escuchado, pero se me ocurrió abrir una sede de la constructora en esa ciudad. 

— ¿Por qué nunca apoyas mis ideas? 

— Porque son costosas. 

— Vamos, es nuestra oportunidad de hacer negocios, de tener algo nuestro. 

— Te entiendo, y en esa idea me rijo, tenemos el personal para que puedan manejar el negocio aquí en Noruega, así como le hizo ella en Osaka cuando se mudó acá, lo mismo podemos hacer nosotros, dejaremos Noruega y comenzamos nuestra expansión en Unión City. ¿Te parece bien la idea? 

— Supongo, aunque la idea del cine es mejor. 

— Jamás entenderé tu espontaneidad, hermano. 

A pesar de las diferencias creativas entre Ivar y yo, siempre hacíamos lo que Ivar decía, también se debe en parte a que Ivar era bueno con los negocios, tenía ideas vanguardistas y sus planes siempre salían al pie de la letra, la única desventaja es que el muy listo se pone nervioso hablando con nuestros clientes, ahí es donde entro yo, digamos que se tratar mejor a la gente que Ivar, por eso somos un equipo bien coordinado, yo conseguía los recursos e Ivar ejecutaba el plan. 

Decididos, viajamos a la sede de Unión City, esperando reunirnos con el responsable de Obras de la ciudad, fuimos con la intención de exponer algunos de nuestros proyectos y ver la posibilidad de desarrollar un proyecto, claro si no obteníamos lo que queríamos, siempre podríamos regresar a donde comenzamos, pero no dejábamos de pensar en el objetivo comenzar nuestro propio legado, comprobarnos a nosotros mismo que podemos triunfar nosotros solos sin que Okāsan nos salve de los problemas. 

— ¡Buenos días!, bienvenidos a la oficina del Sr. Julio Kearney, ¿en qué puedo ayudarlos? 

— Buenos días, me llamo Toshiro Nakamura y él es mi hermano Ivar Wolff, llamamos la semana pasada para tener una reunión con el Sr. Kearney. 

— Oh, vienen por lo de las Academias. 

— ¿Academias? Eh, no, en realidad es por… 

— ¿Realmente son hermanos? Son muy diferentes, tu estas chinito y tu hermano es rubio. 

— Si, bueno es una larga historia, pero no sabía de algo sobre… 

Sr. Kearney, lo esperan el Sr. Matsumoto y el Sr. Wolff, dicen que son hermanos. 

— Toshiro, de que Academia habla esta mujer, no hacemos escuelas, hacemos edificios tipo casa-habitación y oficinas. 

— Ya lo sé Ivar, ni yo entiendo que sucede. 

— Niños, ya dejaron de murmurar. 

— Sí, señorita. 

— ¡Hay, pero mira que amable! Pero ya tengo mis años, tengo ya dos hijos, ¿Quieren verlos? Por aquí tengo las fotos déjenme buscarlas. 

— Si, muchas gracias, no queremos molestar, pero queremos pasar con el Sr. Kearney 

— Oh, no es ninguna molestia, niño, mira esta es mi hija Sandi, tiene veintiún años, ya está en la universidad… 

— Si, que bonita, pero la reunión con el Sr. Kearney 

— ¡Ah! Eso, si los está esperando. 

— ¡Muchas Gracias! 

— Adelante. 

Si hay algo que no soporto de Toshiro es su amabilidad. 

— ¡Buenos días, Sr. Kearney! 

— Ahí están, los noruegos…espera tu eres japonés, no noruego. 

— Si, larga historia. 

— Bueno, muchachos en que puedo ayudarlos. 

— Bien, somos representantes de la constructora Okada y venimos a exponerle nuestros proyectos, creemos que podrían ser de utilidad en… 

— Si, si, si, mucha palabrería, les seré honesto chicos, ya tenemos cubierto los edificios gubernamentales, las casas, casa-habitación y oficinas, está casi todo cubierto, pero nos faltan los edificios educativos, necesitamos Academias para cada Sección, bibliotecas y por supuesto la Universidad de Unión City, y sé que no se dedican a este tipo de construcciones, pero a pesar de que es un proyecto muy ambicioso, no muchos quieren entrarle al juego, también se debe a que somos muy estrictos con el uso de los recursos económicos, no queremos que nos den una cantidad “x” y cuando estén empezando el proyecto requieran más de lo que ya estaba estimado, ¿entienden? 

— Si, no quiere que seamos corruptos y desfalquemos el estado. 

— Ivar, ten un poco de tacto. 

— No, el rubio tiene razón, no queremos ese tipo de negocio. 

— Muy bien Sr. Kearney, aceptaremos el reto. 

— Excelente, los veré dentro de dos meses para ver que me tienen preparado y hacer negocios, haré que Betty les envié las especificaciones y normas de seguridad a sus correos. 

— Muchas gracias. 

Nos retiramos de la oficina, la cara de Ivar lo decía todo, no estaba muy contento con la decisión. 

— ¿Qué tienes Ivar? 

— No lo sé Toshiro, no creo que estemos preparado para este tipo de retos. 

— De que hablas, por supuesto que sí, tómalo como la oportunidad de cambiar el rumbo de la compañía, Okāsan hacia casas-habitación porque en Japón lo requerían, en Noruega hizo oficinas porque se requerían, es momento de que nosotros comencemos con nuevos proyectos, expandir nuestro mercado, imagina las posibilidades si tenemos éxito. 

— A veces odio tu optimismo. 

— Y yo tu negatividad, pero eso nos hace el dúo perfecto, además, sé que algo se te ocurrirá. 

— Bueno, reto aceptado. 

Así comenzó nuestra aventura, viajamos a muchas partes del mundo, conociendo escuelas, universidades, edificios antiguos, diferentes estilos de arquitectura, queríamos crear algo único, algo que diferenciara nuestros edificios de otros que hayamos visto, crear algo que le diera ese toque de originalidad, algo que dijera “estas en Union City”. Después de un tiempo, varios diseños y maquetas tiradas a la basura, por fin obtuvimos el resultado que queríamos, se lo mostramos al Sr. Kearney y quedó fascinado con el proyecto, se presentó ante los creadores del proyecto de Unión City y nos dieron el visto bueno, al fin podíamos trazar nuestro propio rumbo, nuestro propio legado. 

Un tiempo después… 

— Hola, papá. 

— ¡Oh! Ivar, ¿cómo les va? 

— Bien, se están dando las cosas. 

— Qué bueno escuchar eso hijo, ¿dime el motivo por el que me llamaste? 

— ¿Por qué necesitaría un motivo para llamar a mi padre? 

— No engañas a este viejo tan fácilmente, además, yo te crie, te conozco lo suficiente. 

— ¡ja, ja, ja! Tienes razón, bueno, Toshiro y yo nos preguntábamos ¿si podrían mudarse a vivir a Unión City? La ciudad es tranquila y tu sueño de poner una panadería sería rentable aquí, faltan mucho por hacer aquí y podrían estar muy seguros acá. 

— ¡ja, ja, ja! Bueno, Midori y yo ya lo habíamos pensado, y como ya conocimos casi todo el mundo, creemos que es momento de quedarnos en algún lugar. 

— Entonces es un ¿sí? 

— Si, los vemos dentro de un mes. 

— Nos vemos, papá, saluda a mamá de nuestra parte. 

— … 

— ¿Qué te dijeron? 

— Vienen hacia acá dentro de un mes. 

— Que emoción. 

Los proyectos salieron bien y con transparencia, gozábamos de una reputación en la ciudad y obtuvimos muchos contactos y contratos, nuestros padres estaban por mudarse a Unión City, todo estaba saliendo bien, realmente perfecto. Más adelante me arrepentí de hacer esa llamada. 

Todo marchaba muy bien, nuestros padres por fin llegaron y se establecieron en la sección Norte de la ciudad, mi padre al fin pudo abrir su panadería, un sueño que tenía para después del retiro, pero que no lo obtuvo la oportunidad de hacerlo porque nuestra madre quería viajar por todo el mundo antes de quedarse en un solo lugar. Toshiro comenzó con la construcción de su cine, en cambio yo comencé a estudiar, ampliar mi conocimiento, estar preparado para el futuro, esta oportunidad me abrió los ojos, quería hacer algo icónico, algo ambicioso… 

— ¿Te llamas Ivar? 

— Si. 

— Cuéntame Ivar, porque quieres aprender este idioma. 

— Siento que en algún momento dejaremos el inglés como lengua oficial y optaremos por un lenguaje más universal, algo único como lo es esta ciudad. 

— Y tienes razón, por lo visto has estado atento a las reuniones del consejo de la ciudad. 

— Claro, soy parte de ese consejo y soy de los que impulsan esta iniciativa. 

— Enserio, yo trabajo en el consejo, pero nunca te he visto. 

— Es porque usted trabaja de intérprete en el Parlamento y él está en el Consejo. 

— Ah cierto, tienes razón, Jack. 

— A veces me pregunto cómo consiguió un puesto en el parlamento. 

— Eso fue cruel, Jack, por cierto, Jack, el será tu nuevo compañero, se llama Ivar y escucha, él es parte del consejo. 

— Lo sé, he estado aquí desde que entro al Aula. 

— Ah ¿sí?, no te había visto. 

— Usted no tiene remedio profesora. 

— ¡Ay, ay! te quejas mucho, no seas maleducado y preséntate. 

— Está bien, me llamo Jack Santana y soy de la sección Oeste. 

— Mucho gusto Jack, me llamo… 

— Sí, ya sé cómo te llamas, no tienes que repetirlo. 

— Déjalo Ivar, él es medio gruñón. 

— Si sabe que estoy aquí, profesora. 

Parece ser que nuestra vida en Unión City será de lo mejor...

«Noticia de Último Momento, se encontró un cadáver en uno de los callejones de la avenida principal del Centro de la Ciudad, por el momento el reporte forense hasta ahora confirma que el occiso fue víctima de… de… ¿asesinato?, estas seguro de eso, eso nunca había pasado, estas seguro… la policía le pide a la ciudadanía que mantenga la calma, que este incidente no quedara aislado...»

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